Ejercicio 10
Crear un personaje
Descripción: elegir una fruta o una verdura y crear un personaje con ella, haciendo su descripción física, social y sicológica.
Citrus puede ser un nombre un tanto obvio para un personaje amarillo de piel rugosa pero estoy seguro que es más fácil de recordar para sus amigos. Trepado en un árbol de tronco liso y ramoso creció entre hojas frondosas, verdes, ovaladas y duras. Allí, en lo alto, nunca pensó en la suerte que correría después de que lo separaran de sus hermanos solo por ser el más amarillo entre ellos. Lo que si sabía es que la hora pronto llegaría pues se daba cuenta que ya no era aquel niño verde e inmaduro que pasaba desapercibido frente a los ojos de aquellos inexpresivos hombres con canastas, ya era todo un hombrecito amarillo y en su interior sentía un refrescante sabor dulce.
“Estoy listo, listo para emprender mi viaje” susurraba mientras se preocupaba de que el delgado dedo con que lo sostenía su madre no soportara más con sus casi siete centímetros de cintura y terminara en el piso, muerto de sed y con el único destino de convertirse en comida de aves y uno que otro insecto. Eternas horas pasaba observando aquellas bellas azahares que reían con el viento y alumbraban con el fulgor de la luna, hasta que sin avisarle y por la espalda una cuchilla amarrado a un largo palo cortó el delgado filamento que lo unía a su madre y así. Melancólico y resignado voló hasta el canasto donde viajaban los demás adultos para afrontar el destino que le esperaba.
Ejercicio 9
Historia de un personaje
Descripción: observar una persona cualquiera dentro de la universidad, tomarla como personaje y contar su historia
El celador
Celador noooo, guarda de seguridad. Chucho es quizá el nombre apropiado para esta persona que sabe todo lo que sucede dentro de las puertas que vigila, como se llaman todos los que ahí laboran, el número de su extensión, es más, sabe más que la misma recepcionista, pero como llegó hasta aquí chucho?.
“Lo más seguro es que no le gusto el estudio”, dirían muchos pero este joven si era bueno para esto. Sobresaliente en todos los actos del servicio escolar nunca tuvo problema alguno. Ni académico ni disciplinario, solo que… …era el hermano mayor de cinco criaturas y cuando menos pensaba su padre quedó desempleado a causa de la famosita ley aquella y no pudo encontrar un trabajo formal debido a sus 43años de edad, solo le quedaba tratar de vivir del rebusque. Ahí se parte en dos la historia de chucho quien tratando de alivianar un poco la carga de su padre deja de asistir “por unos días” al colegio y para trabajar y cuando quiere retomar su tercer año de secundaria ya es un poco adulto y solo le queda validar, “¡pal nocturno papá!” se dijo a si mismo y asi obtine el tan ahelado título, lástima que solo le alcance para ser celador, bueno, por ahora, Celador noooo guarda de seguridad.
Ejercicio 8
Descripción: Escribir una anécdota contada por otro
La anécdota que te voy a contar sí que no me la vas a creer. Todo sucedió una nublada tarde de mil novecientos setenta y nueve…. setenta y ocho… , hummm, bueno, el año no lo recuerdo con exactitud pero lo que no se me olvida es la golpiza que me dio mi mamá por culpa de mi hermanito Jorge o Jorgito como ella lo llamaba. En estos días en los que no había Play Station, ni X Box, ni Nintendo solo teníamos para divertiros palos y piedras que en nuestros juegos podrían ser espadas y bombas pero esta tarde se nubló y una tempestad nos obligó a Jorgito y a mí a resguardarnos en nuestra casa. Allí solo podríamos jugar al banco con papeles viejos. Si corríamos dentro de la casa el grito no se hacía esperar “les tengo terminantemente prohibido esos jueguitos en la casa”. Mi mami tenía jarrones de cerámica por doquier: en mesitas, repisas y por supuesto en el bifé al cual ya le habíamos roto un vidrio con una canica. En fin, no había nada que hacer, resignado prendí la radio y me recosté en el sofá, pero Jorgito a mis espaldas no se a que jugaba sobre el tapete con una botella de pegante, solo me di cuenta cuando gritó hay juepu… ¿Qué hacemos Nando, ahora que le decimos a mamá?. Hummm, hacemos?, decimos?, me involucró, como si yo tuviera algo que ver. Mientras pensábamos que hacer el solvente hacía lo suyo y el pegante se adhería más al finísimo tapete. Mi hermanito salió corriendo dize a buscar algo con que quitar la peguita y como no llegaba, se me ocurrió que con un cuchillo lo lograría. Ahí me encontraba, en cuatro, tratando de retirar el error de Jorgito con el cuchillo cuando escuché a mi hermanito decir a mi verdugo mientras lo jalaba de la mano: “mírelo mami, si lo ve” y lo único que puede decir en mi defensa fue: “mami, no me lo vas a creer”.
Ejercicio 7
Reescribir la frase 10 veces
“un pintor no tiene a enemigos serios que sus malos cuadros”.
Ejercicio 6
Historia
Descripción: tratar de hacer un relato como mínimo con diez frases y máximo con quince a cerca del lugar de la casa que más le guste exceptuando la alcoba.
Si me despojaran de todos los lugares de mi estancia y me dieran a escoger solo uno con el cual quedarme ese sería sin duda el baño, pero ¿por qué el baño?. Principalmente por su soledad inviolable, nadie puede entrar contigo allí sin que se lo permitas. De repente este lugar se convierte en un portal a otro mundo, donde reina el silencio, la quietud y la calma. Allí encuentro mi trono y sentado en él puedo pensar, pensar y pensar. Nadie podría alguien interrumpirme con una impertinente tocadita de hombro, pues no porque allí solo estoy consigo mismo. Ausente mi mirada de algún elemento distractor se sumerge en el firmamento azul que tiene al frente; mi cuerpo sigue allí pero mis pensamientos viajan, a veces fuera, a veces dentro. Afuera veo el mundo desde lo alto, ¡estoy en mi trono!. Adentro veo mis emociones, mis sueños y sobre todo mis temores. Puedo viajar hasta la fresca cascada que tengo a mi derecha, es solo mía y puedo disfrutarla. Desafortunadamente debo salir, el mundo exterior necesita de mí. Dejo mi trono, alguien necesita ocuparlo, tal vez en un sentido más físico, pero no importa, mañana estaré de nuevo en el, solo conmigo mismo.
Ejercicio 5
Anécdota
Descripcion: relatar una anécdota personal y en lo posible utilizar figuras literarias
El número de la suerte
Si pensamos que un número puede salvarnos la vida diferentes imágenes se nos pueden venir a la cabeza, una rifa, un chance, el baloto, etcétera, pero este no es el caso.
Todo sucedió en el transcurso del 2009 cuando en mi afán de obtener dinero intenté por segunda vez alcanzar el sueño americano. Si como lo oyen, ya en el 2008 lo había intentado y por diferentes circunstancias el consulado rebotó la solicitud de visa. En este primer intento perdí bastante dinero en papeleos, además de la ilusión de cumplir mi tan anhelado viaje, pero no es este el detalle que quiero resaltar ni tampoco ahondar en las circunstancias que impidieron la partida, pues en este segundo intento, un año después, estuve a punto de perder más que ilusiones y dinero, pues casi lo pierdo todo.
Habian pasado mas de quince meses de resignación tratando de estar feliz en esta, mi patria, cuando Felipe, un amigo con quien compartía el sueño de irme del país se comunicó conmigo:
- ”todavía esta dispuesto a irse para los Estados Unidos?”
Fueron las palabras que escuche al levantar la bocina. Incredulo al principio traté de no hacerme ilusiones pero a medida que seguía relatándome los por menores, mis ojos empezaban a brillar y cuando me di cuenta ya estaba inmerso de nuevo en el cuento.
- “Recuerda a María José”, prosiguió, ”mi cuñada. “Ella quiere ayudarnos, se enteró del fracaso que tuvimos y está dispuesta a llevarnos a trabajar con ella y según me dijo la paga es buena. Dijo que se comunicaría de nuevo con nosotros tan pronto pudiera”
Hace poco nos habíamos enterado que María José en sociedad con sus hermanas extranjeras había construido una fundación para niños huérfanos, pero lo que no sabíamos es que fuera tan lucrativo el negocio pues no pasó mucho tiempo para establecer otros dos centros en Miami… en fin, trabajo era lo que había y ya teníamos quién nos solicitara como empleados desde UUEE, la tan anhelada visa de trabajo sería un hecho.
Pasaron dos días y recibí la llamada de María José quien con vos de gran ejecutiva y sin perder tiempo en saludos preguntó:
- “¿Mauro usted que es lo que sabe hacer?”
Y sin dudar respondí:
- Obedecer, usted lo sabe, es lo único que hago bien
- “¡Era lo que estaba buscando!, ¡listo!, esta semana arranco con los papeleos, hace rato que ando sin asistente y… el puesto es suyo Mauricio. A Felipe mejor lo dejo en la oficina.”
- No entiendo.
Interrumpí.
- ¿Entonces cual es mi oficio?
- “Ser mi sombra”.
- ¡Excelente¡
Respondí.
- “Bueno, no hay nada más que decir, Felipe sabe que documentos necesito para los trámites, envíemelos vía E-mail.
¡Yupiiiii¡ ya había esperado mas de un año, ¿qué tanto serían dos meses más?, ¡ja¡ Pero no fue tanta la emoción cuando al pasar los sesenta días se comunicó de nuevo con nosotros.
- “Mauro, repítame su número de cédula”
- Once, diez, cuatro cinco, siete cinco, ocho cinco.
- “Otra vez”
- Once, diez, cuatro cinco, siete cinco…
- “!Rayos¡, tenían razón, hay un papel con un número errado, creo que va a tener que esperar un poco más. Prosigo entonces con las diligencias de Felipe, hasta luego”.
El muy tonto al enterarse, solicitó retrasar también sus diligencias porque prefería que llegáramos juntos. Así fue, empezaba entonces de nuevo la cuenta regresiva: sesenta, cincuenta y nueve, cincuenta y ocho… , …cuarenta… , …treinta… y cuando solo faltaban veinte días, recibí una llamada de Felipe con una voz triste, se escuchaba algo desconcertado.
- “Lamento no ser portador de buenas noticias, el día de ayer asesinaron a María José”
En el momento ni siquiera hubo tiempo para pensar en el fracaso del viaje, solamente pensábamos en su familia; tendría que estar destruida por la tragedia.
- ¿y como sucedió?
Pregunté.
- “Saliendo de una de las fundaciones dos sicarios la abordaron; fue instantáneo.”
- ¿cayó alguien más?
- “No, según me dijeron llevaba varios días sin asisten…..”
El silencio se apoderó de la llamada, simultáneamente caímos en cuenta, yo debí haber estado ahí y seguramente algunos de los trece impactos que acabaron con la vida de la joven mujer, habrían sido para mi.
- “!Marica, lo salvó un número¡
Exclamó Felipe.
El crimen aún es motivo de investigación, envidia, aluden sus familiares, una vendetta personal, dicen otros. No lo sabemos, pero lo que nos quedó claro es que aún ya sin dinero todavía teníamos mucho más que perder, la vida, y el destino me la estaba poniendo en las manos para que no la descuidara. Tal vez no conviene irme para los estados unidos o tal vez si pero todavía no sea hora, esperemos algo me dijo Felipe, parece que aún hay opciones y todavía no he quemado todos mis cartuchos.
Ejercicio No 4
Escritura Insitu
Descripción: Ir a un lugar cualquiera de la Universidad y describirlo por medio de un relato de modo que se pueda deducir donde estaba sin nombrar el lugar.
Recinto sabio que imponente te levantas,
sobre bastos pilares entre el bosque de cemento
cual maestro omnisciente impartes tu gracia
a aquellos carentes de tu conocimiento.
Recinto sabio de puertas abiertas
que en tu vientre albergas innumerables ciencias
déjame estar ante tu presencia
y dame algo de tu magnificencia.
Recinto sabio que desapercibido
te escondes de quien dice “todo lo ha sabido”
no saben aquellos el tiempo perdido
que pasan ausentes de tu rostro amigo.
Recinto sabio déjame beber
del manantial fresco de tu gran saber
apacigua mis ansias de querer ser
un poco como tu y calma sed.
Recinto sabio quiero llegar
a retribuir tu fiel amistad
y que en tus compendios pueda alimentar
con letras impresas de gran calidad.
Recinto sabio hasta pronto te digo
volveré pronto mi gran amigo
entre pinturas y libros que cual cálido abrigo
arropan a aquel que quiera estar contigo.
Ejercicio No3
Descripción: Inventar el final de un cuento a partir del inicio del relato pintaba a un hombre, John, en medio de una invasión, tal vez de China sobre Japón. En el éxodo solo ve caras tristes y ninguna mirada se cruza con las suyas, de repente ve al chico que lo guió hasta éste poblado, sin vida, colgaba de un árbol e inmediatamente se acerco a quitar la asesina cuerda de su pequeño cuello y mientras lloraba sobre el frio cuerpo escuchó una voz….
Final
…”No levantes la cabeza por favor” escuché de los labios del soldado mientras descargaba su bota en mi espalda, arrojándome sobre aquel ángel indefenso, que sin alas, yacía sobre la tierra húmeda de aquel desolador paraje, aún en el cuello con la cuerda que cortó su vuelo. Allí me encontraba en este macabro cuadro que tal vez conmovió el corazón del hombre que se encontraba dentro del disfraz del soldado hasta el punto de llevarlo a perdonar mi vida.
Ejercicio No 2
Descripción: Inventar el inicio de un cuento que termina con el encuentro en guerra de una tribu india y nos colonizadores al parecer españoles (no especifica). Los primeros atrapan uno de los caballos, animal desconocido para ellos al cual torturan y ejecutan pues piensan que es un monstruo.
Inicio
El alba alumbraba los rudos y sucios rostros de los indígenas que sigilosos esperaban aquellos invasores cara pálida que sobre monstruos de cuatro patas irrumpían en la tranquilidad de sus tierras, vestidos con caparazones que destellaban con el sol naciente.
Pacientes, los nativos aguardaban el momento preciso para disparar sus rústicas flechas con punta de piedra sobre las armaduras de aquellos intrusos que querían apoderarse de la selva que por tradición los correspondía y que defenderían hasta la muerte.
Expectantes pero pacientes, detrás de los frondosos árboles aguardaban el momento de su llegada para ejecutar su emboscada. No habría espacio para el error, no podrían dejar que avanzaran hasta su asentamiento montados en sus bestias. No era difícil imaginar lo que harían con sus hijos, sus mujeres y sus ancianos. Fue así como el jefe indio dio la orden y se lanzó la primera flecha que hirió al cara peluda en su brazo.


